Ayer, en un programa radiofónico portugués, Villas-Boas dudaba de su
continuidad a medio-largo plazo en el Chelsea y, como es lógico, se aventuraba
con dos posibles futuros en el club: su continuidad gracias al apoyo total del
entorno o su destitución, haciendo caso a la política de Roman Abramóvich en
situaciones similares anteriores. Si llega a dar el primer caso, el técnico
portugués ha dejado caer uno de los nombres que tiene apuntados para fortalecer
el equipo en verano. No es otro que Givanildo
Vieira de Souza, más conocido como Hulk. Su aportación en el Oporto es
indiscutible, y su potencial para dar un salto a un equipo de un escalón
superior es evidente, pero, ¿qué aportaría Hulk al Chelsea?
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Givanildo Vieira de Souza, Hulk (1986) |
Sin duda, el jugador es del gusto de Villas-Boas. Fue uno de sus pilares
en el Oporto y contribuyó en gran medida al éxito de su última temporada como
entrenador en Portugal. Su capacidad para ocupar tanto los extremos como la punta
de ataque hace que Hulk encaje perfectamente en el planteamiento que
Villas-Boas quiere implantar en este Chelsea. Para llevar el equipo a lo físico
necesitas jugadores que, además de aportar calidad, lo lleven a lo físico. Eso
es algo de lo que, en parte, carece ahora mismo el Chelsea y el brasileño
cumple con los requisitos. Tren inferior potente, gran arrancada, velocidad, capacidad
de desborde, eficacia en el regate y buen disparo con su pierna izquierda. Constante
peligro con el balón en sus pies. Si tienes a alguien de su perfil que pueda
ocupar la banda, puedes mover a tu jugador más creativo (Juan Mata) al centro, donde
hace más daño, y multiplicar tus opciones de peligro.
La idea convence. Más teniendo en cuenta que jugadores como Salomon Kalou
o Florent Malouda, pudiendo desempeñar su función, están lejos de su mejor nivel y cerca del final de su
contrato con los Blues. El principal problema que se presenta es su
prohibitivo precio, £84 millones de clausula. Añadiendo a esto lo estrechamente
ligada que puede estar su llegada a la incierta continuidad de Villas-Boas como
técnico del Chelsea y el interés de otros clubes con más posibilidades actuales, tanto deportivas como económicas (véase Manchester City). Habrá que esperar a que Abramóvich tome la decisión y, a
partir de ahí, ver cómo se desencadenan los acontecimientos. Por lo pronto,
Hulk aportaría.